Descripción
Frutas, una botella y un pez comparten un espacio organizado por planos de color y pequeños rostros geométricos. La mesa parece abrirse a varias perspectivas a la vez, transformando objetos familiares en un juego de relaciones. Los tonos cálidos dialogan con verdes y blancos, mientras las líneas conducen la mirada entre centro y bordes. La composición sugiere una convivencia imaginativa entre alimento, memoria y los gestos de la vida diaria.















Valoraciones
No hay valoraciones aún.